MUSEO DE LA COMUNIDAD DE FRANCISCANAS CLARISAS DE BORJA. (ZARAGOZA) ESPAÑA

viernes, 20 de mayo de 2016

EL MUSEO DE SANTA CLARA DE BORJA EN LOS ACTOS CONMEMORATIVOS DEL IV CENTENARIO DE LAS CLARISAS DE VALDEMORO (MADRID)



        El pasado jueves, 19 de mayo, tuvo lugar la apertura de los actos conmemorativos del IV Centenario de la construcción del convento de las clarisas de Valdemoro (Madrid), bajo el mecenazgo del duque de Lerma. Aunque la comunidad religiosa se estableció en la villa en 1609, no pudo trasladarse a su actual convento, bajo la titularidad de la Encarnación, hasta el 19 de mayo de 1616, en una solemne ceremonia  que contó con la presencia del rey Felipe III. 


       Retablo mayor de la iglesia conventual de la Encarnación de Valdemoro (Madrid).

        Por este motivo, hace ya algunos meses que el Departamento de plásticas y exposiciones del Centro Cultural Juan Prado, junto a la Concejalía de Cultura del municipio, se pusieron en contacto con nosotros para solicitar colaboración a este respecto, facilitándoles imágenes de las obras más representantivas del Museo de Santa Clara de Borja, realizadas por  D. Enrique Lacleta Paños dentro de los trabajos de catalogación del patrimonio cultural del convento. 







        Una de ellas, como puede apreciarse en las dos imágenes superiores, ha sido seleccionada para ilustrar el cuarto apartado temático de los cinco en los que se divide el Centro de Interpretación Temporal abierto en Valdemoro. Se trata del Libro de la Regla que, sufragado por la primera abadesa del convento de Borja, sor Esperanza Hortal, fue realizado en Zaragoza en 1614 como ya dimos cuenta en una de las entradas anteriores de este blog. Este Libro de la Regla luce tapas de cuero con bella decoración geométrica de herencia mudéjar, mientras que sus hojas están manuscritas en pergamino con capitales miniadas que dan inicio a los diferentes capítulos y dos pinturas en los folios 1v. y 9v., representando el episodio hagiográfico de la estigmatización de San Francisco y a Santa Clara con ostensorio, báculo de abadesa, vestida y calzada como clarisa urbanista.

Regla de las clarisas de Borja. Zaragoza, 1614. (Foto: E. Lacleta). 
        Desde aquí queremos felicitar a la comunidad de franciscanas clarisas de Valdemoro por este Centenario, así como a su Ayuntamiento y al Obispado de Getafe por esta importantísima iniciativa cultural que, sin duda, va a proyectarse en el tiempo más allá del ámbito local. Insertamos a continuación los enlaces a la página web y al video que se han habilitado para dar a conocer este importante legado patrimonial.

web: turismo.valdemoro.es/iv-centenario
video:  https://youtu.be/MqNsyZgSsHI
 

martes, 17 de mayo de 2016

DÍA INTERNACIONAL DE LOS MUSEOS


        Cada año, desde 1977, el ICOM celebra el Día Internacional de los Museos en torno al 18 de mayo. El tema de este año lleva por título Museos y Paisajes Culturales, que será aborado más en profundidad en la conferencia general del Consejo Internacional de los Museos, que tendrá lugar en Italia, del 3 al 9 de julio de 2016. 



        El Museo de Santa Clara, por iniciativa de la comunidad de monjas clarisas y de la Asociación de Amigos del Museo, se une a este evento, por lo que en el día de mañana, 18 de mayo, permanecerá abierto para borjanos y visitantes en el siguiente horario: 

Mañana: de 11.00 a 13.00 h.
Tarde: de 18.00 a 20.00 h.

jueves, 14 de abril de 2016

REIMPRESIÓN DE UN GRABADO DE SANTA CLARA DE ASÍS POR EL ARTISTA D. JORGE ANDÍA RUIZ

        En 1700, cuando sor Mariana Sallent Trasobares contaba con 35 años, vio publicada por primera vez su Vida de la seráfica madre Santa Clara, una excepcional hagiografía de la seráfica madre en verso que dedicó al Santo Cristo del Coro del convento de Borja. En sus páginas dio sobradas muestras de su excepcional numen poético, hasta el punto que, en opinión de autores tan destacados como Eiján, “su subyugadora belleza, lo correcto de las frases, la viveza de las imágenes, la sublimidad de los conceptos y lo impresionante de los contrastes” la convierten en una composición única en toda la literatura franciscana mundial. 

Portada de la primera edición de la obra de sor Mariana Sallent. (Foto: A. Aguilera).

       La primera edición fue impresa en Zaragoza por Domingo Gascón, mientras que la segunda y tercera lo fueron en Valencia, en las prensas de Francisco Mestre, tres años después. Ya en 1717 se editó en Lima, en la imprenta de Diego de Lira, y en 1912 en Santiago de Chile. En el convento de Santa Clara se han conservado varios ejemplares de la primera y segunda edición, expuestos en la sala IV del Museo, así como otro ejemplar de la tercera cedido en depósito por el Centro de Estudios Borjanos. 

 Portadas de la segunda y tercera edición de la obra de sor Mariana Sallent. 
(Foto: A. Aguilera).

        Solo el segundo ejemplar, editado como hemos referido en Valencia, en 1703, presenta un grabado xilográfico representando el episodio hagiográfico más importante de Santa Clara: la liberación del monasterio de San Damián y ciudad de Asís de los sarracenos, hecho del que dan buena cuenta las diferentes testigos del proceso de canonización de Santa Clara, como sor Francisca de messer Capitáneo de Col de Mezzo, cuyo relato insertamos a continuación:

        "Preguntada sobre qué había visto ella, respondió que una vez entraron los sarracenos en el claustro del monasterio, y madonna Clara se hizo conducir hasta la puerta del refectorio y mandó que trajesen ante ella un cofrecito donde se guardaba el santísimo Sacramento del Cuerpo de nuestro Señor Jesucristo. Y, postrándose en tierra en oración, rogó con lágrimas diciendo, entre otras, estas palabras: «Señor, guarda Tú a estas siervas tuyas, pues yo no las puedo guardar». Entonces la testigo oyó una voz de maravillosa suavidad, que decía: «¡Yo te defenderé siempre!» Entonces la dicha madonna rogó también por la ciudad, diciendo: «Señor, plázcate defender también a esta ciudad». Y aquella misma voz sonó y dijo: «La ciudad sufrirá muchos peligros, pero será protegida». Y entonces la dicha madonna se volvió a las hermanas y les dijo: «No temáis, porque yo soy fiadora de que no sufriréis mal alguno, ni ahora ni en el futuro, mientras obedezcáis los mandamientos de Dios». Y entonces los sarracenos se marcharon sin causar mal ni daño alguno".

           Durante el largo proceso de recuperación y revalorización del patrimonio artístico del convento de Santa Clara de los últimos años, pudimos localizar la plancha original del grabado, aunque en otras ocasiones aparece sobre ejemplares editados en 1700 y no en los de 1703, como es nuestro caso. De cualquier forma, gracias a una iniciativa conjunta entre el Museo de Santa Clara y el Centro de Estudios Borjanos, el artista borjano D. Jorque Andía Ruiz va a realizar una tirada limitada del mismo. 

Grabado xilográfico con la representación de Santa Clara en el ejemplar valenciano de 1703. (Foto: A. Aguilera) y estado original de la plancha (foto: J. Andía).

        Como actuaciones previas, D. Jorge Andía ha procedio a la limpieza de la plancha y a realizar una prueba de estado tras el proceso de recuperación para determinar si es viable o no su reimpresión.

Prueba de estado y plancha en su estado actual. (Fotos: J. Andía).

        Remitimos a la página de facebook del artista para ampliar más información sobre esta importante iniciativa, y aprovechamos la ocasión para agradecerle su colaboración.

         https://www.facebook.com/lafactoriadeandia/?fref=ts

martes, 19 de enero de 2016

EL ANTIGUO RETABLO DE SAN SEBASTÁN DE BORJA: UNA OBRA DEL FLORENTINO JUAN DE MORETO (1538-1539)

        Según dio a conocer Manuel Abizanda y Broto en 1917, el 14 de marzo de 1538 la cofradía de San Sebastián de Borja, representada por Pedro Guernica y Juan Tabuenca, encomendó al escultor florentino Juan de Moreto la realización de un nuevo retablo para la ermita del santo milanés. Las medidas concertadas fueron de 23 palmos de alto y de 15 palmos y medio de ancho, siguiendo en todo una traza que obraba en poder de ambos cofrades. 

Imagen procesional de San Sebastián de Borja. Siglo XVII. (Foto: E. Lacleta).

        Presidiendo el mueble, del cual la capitulación ofrece numerosos datos en cuanto a su mazonería y programa iconográfico, se encontraría la imagen de bulto de San Sebastián, de seis palmos y medio de altura, sinse la diadema a de estar el dicho sancto con su capa y pidina como paresce en dicha traça, como caballero con su saeta larga en pies. Es decir, con atuendo militar, bajo un modelo iconográfico de amplia aceptación en la Comarca de Borja, y no semidesnudo, atado a un árbol, en el momento de ser asaeteado. 



Bustos e imágenes procesionales de San Sebastián con indumentaria militar o de época de las localidades de Ambel, Tabuenca y Magallón. (Foto: CESBOR).



        El precio convenido fue de 40 ducados de oro, de los cuales ese mismo día recibió 17 ducados, dejando los restantes para cuando Juan de Moreto instalara el retablo en la ermita, según lo convenido en agosto de 1538, aunque los gastos del traslado hasta Borja serían costeados por la cofradía. Sin embargo, Juan de Moreto no cumplió con el plazo de entrega estipulado por los problemas habidos con Hernando Rodríguez que, asociado a Antón de Plasencia, eran los encargados de la parte pictórica. Al parecer, cada uno de los artífices quiso que su especialidad predominara en el conjunto, una postura que tuvo que ser concilada el 31 de diciembre de 1538 por un acto en el que Moreto se comprometió a ocuparse únicamente de la parte escultórica y Rodríguez y Plasencia de la pictórica. 


Iglesia de San Sebastián en la actualidad. (Foto: E. Lacleta).


        Cuando en 1687 el convento de Santa Clara se hizo con la ermita de San Sebastián como iglesia conventual, tras las cesiones efectuadas por la cofradía, ayuntamiento y cabildo de la colegiata de Santa María, compró el retablo de Moreto y lo instaló en el presbiterio del nuevo templo levantado por José Barbod entre 1687-1692 porque, según el convenio al que llegaron todas las partes, la iglesia del convento siempre estaría dedicada al santo mártir. No obstante, el 16 de mayo de 1743 las religiosas encargaron un monumental mueble al escultor José Ramírez de Arellano, dorado por el franciscano fray Manuel Castellón en 1745, por lo que en el antiguo retablo se colocó una imagen de San Pedro de Alcántara. 

 
Detalle de la imagen titular de San Sebastián, obra de José Ramírez de Arellano, y firma del escultor mediante la inclusión de una cabeza de ángel calvo. (Foto: E. Lacleta).  
 

        Aunque el retablo de San Sebastián no se ha conservado, la ciudad de Borja preserva otras obras de Juan de Moreto, uno de los máximos representantes del Renacimiento en tierras aragonesas junto a Damián Forment y Gabriel Joly.